lunes, 5 de noviembre de 2007

Casón, 1; Sergio, 1


Hace semana y pico estuve trabajando por segunda vez como pinche en el Casón de la Vega. Al terminar, el jefe de cocina me preguntó por cómo iba y tras una conversación en su despacho me despedí de esta aventura de fines de semana. Quedamos en que iba a ir alguna tarde de los días entre semana, como prácticas no remuneradas. La verdad es que se lo agradezco, ya que tendría al lado mío al jefe de cocina para hacerle las preguntas que quisiera. Los fines de semana son un rollo, no se cocina nada. Sólo trabajas como camarero dentro de la cocina. Pero a diferencia de lo que me pasó la primera vez que estuve trabajando (no comí nada), en esta ocasión comí bastante. Sushi, croquetas, gambas rebozadas, calamares, tartaletas, espárragos en témpura, etc, etc. Además, con cuatro o cinco cervezas de barril. La verdad es que me obsesionaba más comer que aprender, quizá porque sabía que no iba a aprender mucho. Era la sensación de que tenía que quitarme el delantal de pardillo que me había puesto el primer día y cuando me largué a eso de las doce de la noche, lo hice con una sonrisilla por haber cumplido mi objetivo.

4 comentarios:

francisco dijo...

Se cumplió la profecía: En cuanto te vieron comer, a la calle. Y da gracias si te han dejado entrar durante la semana, jejejeeee.

Entre esas escapadas y el curso, estoy seguro de que aprenderás un montón. A aprovecharlo.

Sergio dijo...

Sí, aunque estoy enfrascado en otro proyecto culinario que como me salga sí que lo voy a flipar. Ya te contaré. A ver si nos organizamos y hacemos la cata de vinos, que entre unas cosas y otras...

francisco dijo...

Pues sí, ahora es un buen momento para hacer la cata de vinos. Tengo tiempo por delante: He acabado el cuento del Molínea especial de Navidad, este fin de semana he terminado la ilustración que acompañará al cuento de otro autor (que puedes ver en "Si yo te contara") y puedo plantearme hacer más cosas, como la cata, para la que, como sabes, tengo dos botellas preparadas. Así que la pelota queda ahora en tu tejado.

Lola dijo...

Hala, cuántos proyectos... Te podían dar un programa de la 7 de cocina... Me quedo intrigada con tu nuevo-secreto proyecto culinario...
Puedo prometer y prometo que este fin de semana me pongo al día con tu blog y comento en cada post!
Besos muchos.